sábado, 5 de febrero de 2011










No incumbe ni a vivos
ni a muertos.

Está ardiendo por ti.

Y muy lejos
la hueste de la calígine.







Francisco R. Hernández, Día de las aguas

4 comentarios:

antonio medinilla dijo...

Una lanza, una llama, calígine: senda del poema, querido amigo. Maravillan.

Durandarte dijo...

Antonio, ardiendo-sucediendo. Generoso gerundio.

Un abrazo

ana dijo...

El dibujo cuadrado y simétrico del poema pareciera encerrar e intentar contener ese arder en gerundio y esa magnífica imagen "las huestes de la calígine".
Muy bueno
saludos,
anamaría

Durandarte dijo...

Muchas gracias, anamaría, por el comentario.

Saludos